Guía completa

En el Penedès los veranos son largos y calurosos, y el interior de un coche aparcado al sol en el aparcamiento de la estación o junto a una viña se convierte en un horno. Por eso el aire acondicionado es de los servicios que más se piden en cuanto llega junio, y también de los que más se repiten si no se hacen bien.

El gas no se gasta

El refrigerante circula por un circuito cerrado. Si falta, ha salido por algún sitio. Cargar sin encontrar la fuga hace que el coche enfríe unas semanas y luego vuelva a lo mismo. Por eso empezamos comprobando presiones y buscando por dónde se escapa.

Los puntos débiles habituales:

  • Condensador. Va delante del radiador y recibe piedras, insectos y polvo. Con los años se pica y pierde.
  • Juntas de las uniones. El calor del vano motor las reseca.
  • Compresor. Su eje y su embrague sufren con muchos veranos de uso.

Cuando no es el gas

Hay coches con el circuito bien cargado que no enfrían. Las causas más típicas en esta zona:

  • Un condensador taponado de polvo y restos vegetales, muy frecuente en vehículos que circulan por caminos de tierra durante la vendimia. Limpio, enfría mucho mejor en parado.
  • Un ventilador del radiador que no entra o va débil.
  • Una trampilla del salpicadero que deja pasar aire caliente.

En esos casos te lo decimos y no tocamos el gas.

El olor

Si al encender huele a humedad, el responsable es el evaporador, que está dentro del salpicadero y vive mojado. El filtro de habitáculo sucio empeora el problema. Cambiarlo y limpiar el circuito de ventilación suele bastar.

Un par de hábitos

Antes de llegar a casa, apaga el aire unos minutos y deja solo el ventilador: el evaporador se seca y tarda más en oler. Y en invierno, enciende el aire de vez en cuando unos minutos, también para desempañar en las mañanas de niebla: el aceite que circula con el gas mantiene en forma las juntas.

Lo que te entregamos

Un coche que enfría como debe, con la temperatura de salida comprobada, y una explicación de lo que hemos encontrado. Si había fuga, sabrás dónde estaba.