Guía completa

Los neumáticos son lo único que toca el suelo, y en el Penedès ese suelo cambia mucho en pocos kilómetros. Por la mañana, AP-7 hacia Barcelona; a mediodía, la N-340 entre camiones; por la tarde, un camino de tierra hasta una masía o una bodega. Un neumático que va de maravilla en autovía puede sufrir en un camino con piedras, y al revés.

Elegir sin que te vendan de más

No todos los conductores necesitan lo mismo. Quien hace muchos kilómetros de autovía cada semana agradece un neumático que dure y frene bien en mojado. Quien usa el coche para moverse por Vilafranca y algún fin de semana puede ir con una gama media sin problema. Y quien entra a menudo en caminos agrícolas debería pensar en un flanco más resistente.

Te preguntamos cómo usas el coche y te damos dos o tres opciones con sus diferencias. Eliges tú.

Leer el neumático viejo

Antes de quitar los neumáticos usados, los miramos. Cuentan muchas cosas:

  • Desgaste en el borde interior: suele ser alineación o una pieza de suspensión con holgura.
  • Desgaste en el centro: presión demasiado alta durante mucho tiempo.
  • Desgaste en los dos bordes: presión baja.
  • Zonas planas o escalonadas: amortiguadores cansados.

Si montamos neumáticos nuevos sin corregir la causa, en unos miles de kilómetros vuelven a gastarse igual. Por eso te contamos lo que vemos.

Pinchazos

Un clavo en la banda de rodadura suele tener arreglo si el agujero es pequeño y el neumático no ha rodado desinflado. En el flanco no se repara: es una zona que trabaja mucho y una reparación ahí no es segura. Si rodaste unos kilómetros sin aire, desmontamos y miramos el interior: a veces la carcasa se ha dañado aunque por fuera no se note.

Alineación

Una rueda bien alineada gasta menos y hace que el coche vaya recto sin corregir con el volante. Se desajusta con golpes contra bordillos, baches y alguna entrada brusca a un camino. Si notas el volante torcido yendo recto o el coche tira hacia un lado, conviene revisarla.

La presión, cada mes

Es el consejo más barato que podemos darte: comprueba la presión una vez al mes y antes de viajes con el coche cargado, como cuando vas con la familia a la costa del Garraf o subes al Pirineo. La presión adecuada viene en una etiqueta en el marco de la puerta o en la tapa del depósito.