Guía completa

La inspección técnica sigue un manual y lo aplica punto por punto. No hay sorpresas en lo que se mira; las sorpresas vienen de no saber cómo está tu coche en esos puntos. La pre-ITV sirve justo para eso.

Lo que más vemos en el Penedès

Bajos tocados por los caminos. Guardapolvos de transmisión rotos, rótulas con holgura, protectores de cárter sueltos. Son típicos de coches que entran a fincas y bodegas por pistas de tierra.

Neumáticos con cortes. No solo cuenta el dibujo: un corte o un bulto en el flanco, de una piedra o un bordillo, es motivo de defecto.

Luces. Una bombilla de matrícula o de freno fundida es de los defectos más tontos y más frecuentes. Los faros amarillentos por el sol también restan.

Emisiones en diésel. Un filtro de partículas que no regenera bien, por uso de trayectos cortos, puede complicar la medición de humos.

Testigos encendidos

Un testigo de motor, de airbag o de ABS encendido en el cuadro es un problema seguro en la inspección. Lo leemos y te decimos qué es. Muchas veces es algo pequeño. Lo que no sirve es borrarlo justo antes de ir: los sistemas de autodiagnóstico necesitan tiempo para completar sus comprobaciones, y eso se ve.

El informe

Te entregamos por escrito tres listas: lo que podría ser defecto grave, lo que sería leve y lo que está bien. Lo que decidas arreglar con nosotros, lo volvemos a comprobar antes de que vayas a la estación. Lo que prefieras hacer por tu cuenta, te lo explicamos para que sepas qué pedir.

El día de la cita

Si tu coche es diésel, llega con el motor caliente. Un rato de autopista antes, por ejemplo por la AP-7, ayuda a que el escape esté a temperatura de trabajo. Lleva la documentación, comprueba el líquido del limpiaparabrisas y mira que el chaleco y los triángulos o la baliza estén en el coche.

Si ya te dieron un desfavorable

Trae la hoja de la estación. Empezamos por esos puntos, los corregimos y los comprobamos antes de que vuelvas a presentarte dentro del plazo que te hayan dado.