Guía completa

El embrague es una pieza de desgaste, igual que las pastillas de freno. La diferencia es que cambiarlo exige bajar la caja de cambios, así que conviene acertar a la primera con lo que hay que poner.

Lo que nos encontramos en el Penedès

Muchos coches que nos llegan con el embrague gastado tienen algo en común: trabajan con peso o en pendiente. Furgonetas que reparten por los polígonos de Vilafranca, coches que suben a diario a Sant Martí Sarroca o a Torrelles de Foix, todoterrenos que arrastran un remolque en la vendimia. Cada arranque en cuesta con carga es un pequeño desgaste extra.

También vemos mucho el hábito de dejar el pie apoyado en el pedal, o de aguantar el coche en una rampa jugando con el embrague en lugar de usar el freno. Son cosas que se corrigen y alargan mucho la vida del siguiente kit.

Primero, confirmar

Antes de presupuestar, queremos estar seguros de que el problema es el embrague. Probamos el coche: si al acelerar en una marcha larga las vueltas suben y el coche no responde, patina. Si vibra al arrancar desde parado, hay que ver si es el disco o el volante. Si el pedal está duro, a veces el problema está en el accionamiento y no en el kit.

El volante bimasa

La mayoría de diésel y muchos gasolina modernos llevan volante bimasa, una pieza que absorbe vibraciones del motor. Cuando se cambia el embrague, hay talleres que lo cambian siempre. Nosotros preferimos comprobarlo: si está dentro de las tolerancias del fabricante y no hace ruido ni vibra, puede seguir. Si está gastado, montarlo de nuevo con un embrague nuevo es pagar dos veces la mano de obra en poco tiempo, y te lo diremos.

Ya que la caja está abajo

Con la caja desmontada revisamos el retén del cigüeñal y el de la caja, el bombín o el cojinete de empuje y el estado del aceite. Si algo tiene fuga, es el momento de corregirlo: luego habría que volver a desmontarlo todo.

Los primeros kilómetros

Un embrague nuevo necesita asentarse. Durante los primeros cientos de kilómetros conviene evitar arrancadas bruscas y no remolcar. Te lo explicamos al entregarte el coche, junto con lo que hemos cambiado y por qué.