Guía completa
Por qué el “código” importa más que la marca
Cambiar una bujía es mecánicamente sencillo: se desenrosca, se coloca la nueva, se aprieta al par correcto. Lo que de verdad marca la diferencia es escoger la referencia exacta que pide tu motor, que combina cuatro cosas: rosca (M14×1.25 en la mayoría, con excepciones), longitud de alcance hasta la cámara de combustión, tipo de electrodo (sencillo, doble, triple o lateral) y grado térmico, que determina cómo disipa el calor. Montar la equivocada puede acabar en fallos de encendido, en una bujía que golpea una válvula por ser demasiado larga o, en el peor caso, en un pistón dañado.
Tres materiales, tres vidas útiles distintas
El cobre, el material clásico, dura entre 15.000 y 30.000 km y hoy se ve cada vez menos, casi solo en motores antiguos sin gestión electrónica avanzada. El platino sube a 60.000-90.000 km y sigue apareciendo en bastantes modelos como buen equilibrio precio-duración. El iridio, presente en la mayoría de los motores actuales, aguanta entre 100.000 y 150.000 km — cuesta más por unidad, pero el coste por kilómetro recorrido acaba siendo parecido o menor.
Lo que dice una bujía usada antes de tirarla
Antes de desecharlas, las miramos: son casi una biopsia del motor. Un tono marrón claro indica que la combustión va bien. Depósitos negros y secos apuntan a una mezcla demasiado rica, muchas veces por un problema de inyección o de sondas. Manchas negras y aceitosas señalan consumo de aceite por segmentos o guías de válvula desgastadas, una reparación de otro calibre. Un tono blanquecino sugiere mezcla pobre o sobrecalentamiento. Un electrodo muy erosionado confirma simplemente que ha pasado su vida útil. Si vemos algo fuera de lo normal, te lo contamos — aporta información que el escáner por sí solo no siempre da.
Marcas con las que trabajamos
Lo importante no es tanto la marca como que la bujía tenga el grado térmico, la rosca y el material que pide el fabricante del motor. Una referencia mal ajustada puede dar fallos de encendido o durar mucho menos.