Guía completa
El daño que casi cualquiera se ha hecho alguna vez
Rozar el bordillo al aparcar es de los percances más comunes al volante, sobre todo maniobrando marcha atrás en un espacio justo o entrando en un garaje estrecho. El resultado es una llanta rayada que no compromete nada a nivel de seguridad pero sí afea el coche.
Cuatro técnicas, cuatro tipos de daño
Pintado por raspón. Se lija la zona, se aplica masilla si hay una deformación leve y se pinta con esmalte específico. Bien hecho, la llanta vuelve a parecer nueva.
Enderezado de deformación. Para cuando un golpe fuerte ha doblado el borde. Se aplica presión controlada para devolver la forma original. Solo funciona con deformaciones leves o medias, y nunca si hay grieta.
Diamantado. Para llantas con acabado de aluminio pulido. Hay que volver a mecanizar la cara de la llanta para recuperar el acabado original; es un trabajo específico, no una pintura más, y te explicamos cómo se resuelve en tu caso.
Soldadura con argón. Para grietas o picaduras profundas en el rebaje, la zona que apoya el neumático. Si el daño es pequeño y reparable, la soldadura resuelve el problema; si es grave o afecta a la estructura, toca sustituir por seguridad.
Llantas premium: un cuidado distinto
Diamantadas (Audi RS, BMW M, AMG, Cupra Performance), pulido espejo, o firmas como BBS, OZ o Vossen requieren un trato específico — algunas piezas son de un solo uso, otras necesitan preservar un anclaje concreto. Si tu coche es de gama alta, lo tenemos en cuenta al presupuestar y aplicamos la técnica adecuada desde el principio.
Cuándo la respuesta es sustituir, no reparar
Hay tres señales que descartan la reparación por seguridad: una grieta estructural (no solo estética), un golpe muy severo que compromete la integridad de la pieza, o una llanta que ya acumula demasiadas reparaciones previas. La llanta soporta el peso del coche y encaja los esfuerzos de frenadas y curvas — no es un componente donde valga la pena arriesgar.
Pintar el juego completo
Si vas a reparar una llanta dañada y las otras tres muestran el mismo desgaste de pintura por el paso de los años, suele compensar pintarlas las cuatro para mantener la uniformidad — especialmente si estás pensando en vender el coche pronto, porque un juego de llantas parejo se nota en la primera mirada.